Nacido en Amatitán, en el corazón del valle de Tequila, Enrique Partida partió hacia California con su hermano para cumplir el sueño de trabajar y poder aumentar el patrimonio de la familia Partida. Después de seis años en Estados Unidos, Don Enrique regresó a Jalisco y se dedicó en cuerpo y alma a cultivar en el Valle de Amatitán uno de los campos de agave azul más finos de México. Actualmente es el patriarca de la Familia Partida y supervisa con orgullo el cultivo de una de las más excelsas tierras de agave azul de Amatitán.
Nacido en Amatitán, en el corazón del valle de Tequila, Enrique Partida partió hacia California con su hermano para cumplir el sueño de trabajar y poder aumentar el patrimonio de la familia Partida. Después de seis años en Estados Unidos, Don Enrique regresó a Jalisco y se dedicó en cuerpo y alma a cultivar en el Valle de Amatitán uno de los campos de agave azul más finos de México. Actualmente es el patriarca de la Familia Partida y supervisa con orgullo el cultivo de una de las más excelsas tierras de agave azul de Amatitán.

