La historia de tequila Partida empieza en el año 2001. Gary Shansby, distinguido empresario de San Francisco, dedicado a la comercialización y a la creación de marcas de productos como Famous Amos Cookies, Mauna Loa Macadamia Nuts, Terra Chips y Vitamin Water, tenía un sueño largamente acariciado, poner sus conocimientos al servicio de un licor extraordinario. Su entusiasmo, aunado a su profundo cariño y respeto por México lo llevaron a sumergirse en la vasta y singular cultura del tequila en nuestro país.

¿Qué descubrió? Que lo indispensable para lograr un tequila de óptima calidad es cultivar con esmero el agave azul, de donde se obtiene el mejor tequila. A lo largo de su investigación sobre el legado romántico de la región de Tequila en México, el señor Shansby observó las similitudes que existen entre el tequila y los vinos de mesa, otro renombrado producto agrícola.

Casualmente conoció a Sofía Partida, vecina del estado de California y sobrina de Enrique Partida, propietario de tierras antiguas en Amatitán, Jalisco, donde nacen los mejores agaves azules. El encuentro casual dio pie para la realización de un intenso programa de tres años de trabajo en el que se analizó detalladamente todo el proceso de esta maravillosa bebida. Las tradiciones ancestrales se fortalecieron al mismo tiempo que se lograron innovaciones. La comercialización de Tequila Partida se planeó de tal manera que diera testimonio del verdadero patrimonio, pasión y orgullo de México. No se dejó nada al azar.

¿El resultado? Tequila Partida.