El proceso pausado y meticuloso de la fermentación y la destilación da por resultado un tequila de calidad superior que se destaca entre sus competidores. Una vez que el agave ha sido cocido y desfibrado, comienza el proceso crítico de la fermentación. Partida deja que los jugos del agave se fermenten con lentitud por un lapso de 36 a 40 horas para crear un licor sin refinar de alta calidad. En los tanques de fermentación, el licor está listo para destilarse.
Mediante el control preciso de la temperatura y el proceso de doble destilación, Partida logra un tequila blanco excelente que se madurará en barricas para crear los tequilas Partida Reposado, Añejo, y Elegante Extra-Añejo. Tequila Partida se embotella directamente a mano. Después de todo, el contacto humano será el último toque que recibirá el tequila antes de abandonar la fábrica. Así es el modo de Tequila Partida.





